La técnica decorativa denominada "découpage" es llamado "arte pobre veneciano" en Italia, ya que se usó en Venecia en el S. XVII y consiste en usar papeles o grabados coloreados que pegados a un soporte generalmente de madera pero también de cristal, latón y otros. El término decouper significa en francés recortar, de manera que découpage lo traduciríamos como recortado. Tras el pegado de la lámina, cromo, servilleta o papel, se aplican muchas capas de barniz (unas 4 para servilletas y 6-7 para papel más grueso) para conseguir que el efecto óptico sea como si estuviera pintado con pincel.
Para esta técnica se ha de lijar la superficie, aplicar una capa de imprimación y una vez seque pintar el color de base con acrílicos. Con una esponja se puede dar un aspecto nuboso para dar movimiento al fondo o con un pincel ancho unas pinceladas ligeras y largas con un tono más claro que la base para dar contraste. Pasaremos una lija muy fina ya que tras colocar la imagen no podremos lijar mucho.
Si quisiéramos envejecer el aspecto de las imagenes, podemos aplicar con el pincel un poco de té o café diluidos en agua, de modo que se oscurece el tono general.
Recortaremos con cuidado nuestros motivos y podemos aplicar un pegamento en spray o con cola blanca de carpintero diluida con agua para que no esté espesa. Un truco es pasar un paño de algodón sobre la superficie apretando desde el centro hacia el exterior para eliminar las posibles burbujas. Si hubiera alguna rebelde podemos "pincharla" con un alfiler.
Una vez que el motivo esté colocado y la cola seca (al menos es mejor secarlo un día) pasamos a uno de los pasos más importantes que es el acabado con goma laca. Un mínimo de 5 o 6 capas será necesario e irá aumentando la necesidad de capas dependiendo del grosor del papel ya que lo que pretendemos es "esconder" los bordes para que parezca pintado.
Otra opción para el acabado que me gusta más es aplicar varias capas de barniz sintético (al disolvente) que habremos de secar bien entre capas y dar un ligero lijado con lija superfina para acabar con otro par de capas de barniz acrílico satinado. A mi no me gustan los acabados muy brillantes, de modo que a menudo he usado este acabado.
En esta caja de llaves apliqué varias técnicas diferentes:
- Découpage
- Craquelado
- Pátina de envejecido
Como siempre lo primero a la hora de tratar con madera cruda es un buen lijado. Luego una capa de imprimación para tapar los poros y preparar la madera para la pintura.
Una capa de acrílico ocre en el exterior y de color marfil en el interior. El marco interior también lo pintamos con acrílico color marfil.
Pegar nuestro motivo. En este caso se trata de papel normal. El dibujo me encanta y lo he aplicado en diversos soportes. Bandeja, caja, papelera y esta caja de llaves. Mi relación con los gatos negros viene desde que tengo uso de razón porque siempre he tenido gatos y curiosamente siempre han sido negros.
Con acrílico negro pintamos un marco a la imagen que además disimulará su borde.
Con un pincel ancho y pintura marfil diluida damos unos toques de pintura de modo irregular y pasamos un trapo para estirarlo y difuminarlo.
Para el craquelado:
Para los que no conozcáis esta técnica, consiste en la aplicación de un barniz de secado lento y encima un barniz de secado rápido de manera que al secarse primero la última capa y seguir secándose la de abajo, se "agrieta". A veces he conseguido este acabado sin quererlo al no esperar lo suficiente para aplicar la siguiente capa de barniz o aplicar diferentes tipos de barniz a una misma pieza.
Daremos 3 manos de Alkyl. Una en horizontal, vertical y otra horizontal. Es importante que seque bien entre una y otra capa.
Daremos otra capa del 2º paso de craquelador. Si quisiéramos como en este caso sólo en alguna zona, lo tendremos en cuenta. Aquí lo apliqué en los laterales y bordes de la imagen.
Por último aplique unos toques de betún de Judea mezclado con cera retirándolo inmediatamente con un trapo. El betún entrará en las grietas craqueladas dándole un aspecto muy característico.
Espero que os guste. A mí me gustó tanto que lo he repetido en varias ocasiones para regalar.
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sábado, 28 de enero de 2012
CAJA DE MADERA CON MOTIVO FLORAL I
Cajas de madera no puedo ni recordar las que habré pintado. De todo tamaño, forma y con los más diferentes motivos. Aunque al principio todo eran flores como en este caso que os enseño, también ha habido otras, como la caja de madera Sherlock Holmes.
Esta caja me resulto bastante difícil porque fue la primera que hice con más detalles y un motivo más grande. Pero como siempre, de todo se aprende y desde el principio al final la técnica fue mejorando y las flores iban saliendo más fluidamente y con más precisión.
Como siempre, lijamos la madera cruda y también la teñí con tinte en tono avellana que me gusta mucho. Posteriormente pasamos con calco a la tapa el motivo y le damos una primera base de acrílico blanco a todo el motivo. Esto se hace para que los colores resulten más vivos con la base clara. Si no se hiciera esto, al aplicar los colores, necesitaríamos muchas capas para que el color fuera definido.
Tras acabar de pintar las flores, comenzamos con el barnizado. En este caso utilicé barniz sintético satinado que es muy resistente. Esta caja me quedo suave y pulidísima porque entre las dos o tres capas de barniz pasé la lija de esponja superfina y quedo fenomenal.
viernes, 27 de enero de 2012
CAJA DE MADERA SHERLOCK HOLMES
Ahora que está tan de moda Sherlock Holmes por la serie que se está emitiendo en un canal, he querido enseñar esta caja que pinté a mano alzada con acrílicos para regalar a mi amorcito hace ya algunos años.
Creo que compré la lámina en Londres en viaje que hicimos para pasar Nochevieja. Sea donde sea que la comprara, lo que sí sé, es que en cuanto la vi, me encantó aunque no tenía claro que haría con ella.
Hasta entonces había pintado mucho motivo floral, iniciales y nombres y no me atrevía con otras cosas porque todo me parecía difícil. Recuerdo que cuando vi la caja en madera cruda, pensé enseguida en esta imagen. Y como tenía ganas de hacer cosas diferentes, me propuse el reto y este es el resultado. A ver qué os parece.
Utensilios:
- caja de madera en crudo con cierre
- tinte
- calco amarillo
- papel vegetal
- pinceles de diversa numeración
- acrílicos
- lija de cepillo, y de esponja muy fina
- barniz de poliuretano
- fieltro verde oscuro en aeronfix
- tapaporos
- tinte para madera al disolvente color avellana
1. Lo primero que hay que hacer es dar una buena lijada a la caja. A continuación teñiremos la madera con tinte color avellana. Volvemos a lijar y cubrimos la base y el interior con tapaporos. Cuando seque bien forramos de aeronfix fieltro color verde botella o verde oscuro. De este modo no rallará ninguna superficie y da un acabado más elegante.
2. Pintamos primero la base de la lámina que va en color negro con ribete verde y ocre. Para que el negro quede bien hay dos opciones. Dar dos capas o dar una primera capa de blanco o de imprimación. De este modo los colores resultarán más brillantes.
3. Después copiaremos la imagen -bordes- en papel vegetal y luego la transferimos a la superficie con calco amarillo. Rellenamos todos los huecos con acrílico blanco o una imprimación. Cuando seque comenzamos a pintar con los diferentes colores.
4. Unas líneas blancas poco regulares en trazo ayudarán a un efecto de tablones de madera.
5. Acabamos dando dos capas de barniz de poliuretano satinado lijando entre ambas capas con una lija fina y al final con otra superfina para dejar una superficie bien pulida y suave.
Me gustó mucho como quedó, sobre todo porque es mucho más masculina que los motivos florales y así sirvió de regalo para un hombre. A día de hoy y tras casi 12 años, sigue usándola, así que reto conseguido!
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